La entrada del colegio San Pedro de Alcántara estaba en la calle Chapín, enfrente de casa. Actualmente (2023) hay un colegio muy próximo con el mismo nombre, en la misma manzana, con entrada por la calle Jose Lanot.
Por lo que he averiguado, el colegio estaba instalado en el antiguo convento de San Agustín, anexo a la iglesia del mismo nombre, construido en el siglo XV y reformado en el XVI; después de convento, tras la desamortización de Mendizabal (1820) paso a manos del ayuntamiento de Badajoz, que lo uso primero como almacén municipal y mas tarde como sede de los juzgados. En 1842 el antiguo convento pasó a manos del Ministerio de la Guerra y se utilizó como cuartel, primero del Regimiento de Cazadores Tarifa Nº 5 y después del Regimiento de Infantería Gravelinas Nº 41, hasta 1925 en que volvió al ayuntamiento. Parece que en torno a 1940 se instaló en el antiguo convento el colegio que yo conocí.
Creo que empecé el colegio en el curso 1965-66. Recuerdo que el colegio tenía, nada mas entrar, un gran patio (en aquella época todo me debía parecer grande) que entiendo era uno de los claustros del antiguo convento. En ese patio nos juntábamos por la mañana, antes de entrar en clase, y también jugábamos en la hora del recreo.
La clase de parvulitos, la que me correspondía, estaba en la planta superior en una galería que pienso que daba al patio de entrada.

Tras alguna de las ventanas del primer piso que se ven en esta foto creo que estaba la clase de parvulitos, donde estudié con Doña Rosita. La acera que se ve en la foto es la de la calle Chapín, donde estaba el colegio, frente a nuestra casa.
Recuerdo entrar llorando, con un gran disgusto, porque no me quería separar de mi madre; no se cuanto me duraría el berrinche; quizás no mucho porque en seguida me debieron llevar a la clase de Doña Rosita, la profesora de parvulitos, donde me debí sentir muy a gusto.

Aquí aun me dura la cara de disgusto, así que la foto nos la debieron hacer a principio de curso. Lo del boli es postureo, pues entonces no sabía escribir. En la carpeta de la foto pone CURSO 1965-66, por eso supongo que empecé ese año. Esta foto de recuerdo costaba 50 pesetas, que ya era un dinero (una caña costaba 3 pesetas).
Con Doña Rosita hacíamos cosas de párvulos (la "m" con la "a", "ma" ... y así); fundamentalmente, aprender a leer y escribir, que era lo que a mi más me interesaba; y estudiar las vidas ejemplares de los santos y otros personajes bíblicos. A veces Doña Rosita dibujaba en la pizarra, con tizas de colores, alguna ilustración piadosa (que supongo copiaba de algun libro a proposito) para conmemorar alguna fecha; recuerdo una correspondiente a San Jose de Calasanz.
Además del patio de entrada, habia otro patío interior (el otro claustro del antiguo convento), donde bajábamos al recreo.

Lo que recuerdo mas de este patio, eran unas jaulas con botellitas de leche de 1/4 de litro tapadas con un papel de aluminio (como los yogures de hoy en dia) que se repartían diariamente a los niños. Este uso empezó en los años 50, después de que Franco firmara los tratados de cooperación con Estados Unidos; entre otras cosas, como contrapartida a las bases militares que los americanos instalaron aquí, empezó a llegar leche en polvo que se repartía a los escolares para mejorar su situación alimenticia; no era ninguna tontería: consecuencia de la guerra civil, la alimentación de la población, en general, era mala y la mala nutrición influía en la alta mortalidad entre los niños. A los colegios que estaban cerca de una central lechera llegaban esos botellines de leche, y al resto la leche en polvo, que se preparaba en el mismo colegio.

Yo no tomaba esta leche, porque por entonces yo no comía de casi nada y la leche era una de las cosas que no me gustaban, y uno de mis miedos era que algún profesor me quisiera obligar a que lo hiciera; tuve suerte, o mi madre les había advertido, y nunca lo hizo ninguno.
También me acuerdo de un aula, a la derecha del patio, donde nos juntaban para preparar la primera comunión; por entonces (primavera de 1969) la religión y la educación, la iglesia y el estado, eran un todo y por lo tanto lo mas natural era que en el colegio te prepararan tambien para recibir ese sacramento tan importante.
Tan a gusto estaba yo con Doña Rosita que no recuerdo cuanto tiempo estuve en parvulitos, pero si caso la fecha que indica la foto con que en mi libro de escolaridad dice que pasé a 1º en septiembre de 1968, debieron ser tres cursos.
Cuando, para mi disgusto, salí de parvulitos me correspondía ir al primer curso; y aunque mi libro de escolaridad dice que fue así, y que en el curso 1968-69 estudie el primer curso con el profesor Angel Montero de Espinosa (ni idea de quien es) puedo asegurar que no fue así. Para mi ya había sido un trauma salir de mi casa para irme con Doña Rosita, y las autoridades del colegio debieron pensar que era mejor evitarme otro trauma, asi que cuando salí de parvulitos me incorporaron a la clase donde asistía mi hermano Goyo, regentada por Don Jesús. Yo, tan contento, porque además de estar con Goyo, me sentía muy cómodo con Don Jesús, que me trataba con mucha deferencia; recuerdo que muchas veces, cuando se dirigía a mi, me llamaba "Don Luis de Martín-Pinillos", y seguia con una retahíla que a mi me parecía humorística y que me parece que incluía la rima "un gran tunante y un pillo". Después me he enterado que hubo un "Luis de Martin-Pinillos" militar franquista que participó en la guerra civil, que fue gobernador militar de Cáceres al principio de la guerra y después, a partir de 1937, inspector jefe de los campos de concentración de prisioneros; asi que, o Don Jesús era un "rojo" enloquecido, o yo recuerdo mal lo que me recitaba, porque mi tocayo "Don Luis" no debía ser personaje para andar haciendo bromas.
La clase a la que iba con Goyo estaba en la planta baja, a la entrada del colegio. Lo que recuerdo de ese curso es ir "a mi bola"; Don Jesús me ponía tareas que eran distintas de las de los otros alumnos, seguramente porque yo era bastante mas pequeño. Lo pase bien y salí de allí sabiendo leer y escribir (bueno, me parece que ya salí de parvulitos sabiendo hacerlo). Y, según dice el libro de escolaridad y firma Don Angel (mi falso profesor de primer curso), realice las pruebas de promoción de 1º a 2º curso con la puntuación de 9,2. Que mas quería.

Esta foto es del CURSO 1968-69, el ultimo que pasé en el colegio, en la clase de Don Jesús. No se de que era el libro, pero ya sabia leer. El fotógrafo era Luis García, de Berlanga (Badajoz) y cobraba 35 pesetas por ella.

El director del colegio San Pedro de Alcántara era el personaje de la foto, Fernando Pérez Marques; recuerdo verlo por el colegio y mirarlo con mucho respeto, casi miedo, porque sabia que era "el señor Director".